Estoy muy nerviosa. Languidezco enferma de algo que no es una enfermedad sino mucho peor, porque no tiene forma ni nombre y se acentúa terriblemente en las grandes superficies los sábados por la tarde.
Hace mucho tiempo vivió un señor que enloqueció de remate, completamente.Tal era su enajenación que se convirtió en un saco de nervios y huesos al que terminaron encerrando en un humilde manicomio regentado por unas bondadosas monjitas. Le depositaron en un catre al lado de un gran ventanal de luz dorada por el que se divisaban meciéndose suvamente, las copas de los árboles...
Pasaron días y meses y el saco de nervios antes llamado Don Florian se sintió revivir muy poquito a poco de forma diminuta y tenaz como los pasitos de una hormiga cabezona.Florián sanaba, porque estaba olvidando como era su vida antes de pasearse vestido de enfermo por el bosque de chopos que rodeaba el manicomio, a modo de fortaleza forestal.
Pasaron dos años y las buenas monjitas consideraron que Don Florian estaba curado porque su discurso era lógico y coherente. Se había convertido en un hombrecillo hacendoso que disfrutaba enormemente cuidando la huerta, ayudando a las monjitas y dejándose tostar las mejillas solitario en los bancos del jardín.Le despidieron agitando pañuelillos y dejando rodar alguna que otra lágrima por sus caras regordetas no sin antes ajustarle la bufanda porque ya se sabe que en los vagones de tren de tercera hacia un frio de muerte.... La mujer y los chiquillos de Florian fueron a buscarle a la estación, ella con sus ojos cansados y opacos le estrechó contra su pecho vacio de ilusiones, mientras los niños revoloteaban a su alrededor chillando "papi, papi, la beneficencia nos ha regalado un tartaaaaa" La garganta de Florian se volvió a llenar de sombras y el corazón se le arrugó como una hoja seca de tábaco. Entonces entendió que su enfermedad era la vida que retomaba... Cuando cometió el error? Cuando empezaron a torcerse la cosas?... Él recordaba que cuando era niño quería ser un gran explorador que recorriera el mundo varias veces, luego empezaron a pasar cosas y las malditas sombras se encargaron de que su alma y su cerebro entraran en un estado de cuadratura permanente....

¿Por qué todos los hombres y las mujeres de más de 50 años, miran con ojos de Don Florian a sus parejas, mientras arrastran el carro por las grandes superficies los sábados por la tarde?

Están enfermos de algo? ¿Yo también estoy enferma de algo? Acaso mi vida me enferma? O yo le enfermo a mi vida? Me encuentro en gripe existencial y lo sé.Esto va a pegar un petardazo.Voy a hacer las maletas para que me pille en otro pais cuando finalmente todo estalle. No quiero acabar empujando carros dentro de 30 años... Por donde empezar? Olvidaré mi vida y recordaré que el mundo es algo gigantesco que se puede recorrer...