3 años repitiendo lo mismo
LLevo 3 años repitiendo lo mismo..." que se acabe yaaaa por favorrrrrr...
Y nunca había tenido tantos motivos para desearlo como este. El año en el que aprendo de mi mayor referente vital que morir es algo natural, que forma parte del ciclo de la vida, que todo nace, evoluciona y muere y que es natural que sea así. Aprendo que he nacido bajo el signo del caracol llevando mi hogar a cuestas y sin raices. Voy a clases de meditación trascendental y descubro que "mi lugar sagrado" está curiosamente lleno de animales,perros, ocas, pájaros, caballos y un burro llamado Tadeo y que todo está ubicado en la quinta circunvalación de mi cerebro.
Que mis amigas hacen varias veces cientos de kilómetros para sentarse a mi lado en silencio y que son de ese tipo de personas que lo dejarían todo en cualquier momento sencillamente porque el mundo a veces es un lugar maravilloso que hay que explorar. Soy infinitamente afortunada por ello.
Aprendo que desde Madrid nunca llegaré a un cielo en el que seguro no me admitirán porque ya he hecho demasiados votos como para que no lo hagan. Sufro ataques de claustrofobia en el metro porque a pesar de haber nacido en secano, tras mis años de Barcelona he desarrollado "el instinto de mar", aquí no lo encuentro por ningún lado y simplemente me ahogo.
Descubro que el lugar más bonito del mundo es un punto situado encima del Dunvengan Castle en la isla de Skye. El olor a bosque impenetrable y tremendo de un lado, se mezcla con el olor a a mar helado y focas que hay más allá de las almenas. Y no puedo quitarme de la cabeza desde entonces el olor a"bosquemar"
Acabo el año con gripe, pálida y con ojeras sin muchas ganas de nada en particular en este momento. Pero con la tremenda satisfacción de haber dicho en mi trabajo que me voy, que les dejo a ellos y a su ciudad canalla y que me voy a cualquier sitio donde haya mar y que no me da ninguna pena.
El año que viene será diferente porque a pesar de que me han dicho "que lo mio", sin aclarar muy bien "que es lo mio" tiene arreglo con una buena terapia, sé hacia donde no tengo que mirar. Y aprender hacia donde no hay que mirar es algo valiosísimo.
Termino el año con la primera canción que pinché en mi corta y accidentada carrera de dj alternativo en Barcelona. Aparecí por allí porque el tio que tenía que hacerlo, mi novio de entonces, no sé podía poner en pie tras una sesión de demasiado apego al alcohol. Fueron minutos de auténtico terror pero después de la primera canción respiré y aunque sabía que yo no había nacido para eso me sentí valiente y con ganas de hacer cosas nuevas. Justo como me siento ahora. Esta es mi actitud para el año que viene.
Feliz año futuro


Cata dijo
Feliz año. Ojalá que el año que viene, en estas mismas fechas, tengas muchos motivos para no desear que termine.
De corazón, que sea un gran año!
1 Enero 2008 | 10:52 PM